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Murio Chuck Berry

Por: Carlos Solano
20 de marzo 2017 , 02:23 a.m.

 

 

 

Cuenta la leyenda que fue en un viaje en tren cuando nacieron los Rolling Stones, porque cuando Mick Jagger se encontró en el mismo vagón con Keith Richards, este vio que el joven aún prospecto de cantante llevaba bajo el brazo un disco de Chuck Berry que le había comprado a un marinero americano en el puerto de Londres.

 

 

“Para nosotros, en Inglaterra, la gente como Mick y yo, y muchos otros, cuando llegó Chuck Berry, en ese momento teníamos hambre de música, y el modo en el que nos movió el piso es... Aún me estoy recuperando –relata un emocionado Keith Richards en el documental ‘Under the Influence’, del 2015–. Eran letras increíbles; su actitud alegre y despreocupada, que influyó a todos los guitarristas, aunque ellos no lo sepan; no muchos quieren tocar como Chuck, porque no es nada fácil. Yo sí quiero tocar como él”.

Esta simple idea resume quién era, en esencia, Chuck Berry, quien falleció el sábado pasado a los 90 años de edad: fue el gran padre del rock.
Así, sin eufemismos, pues no es una exageración.

Su nombre puede no ser tan llamativo en la historia contada de la música popular como el de Elvis Presley, hecho leyenda no solo por su voz sino por su guapura, su baile y las leyendas sobre su muerte, pero fue Berry quien hizo del rock el reino de la guitarra eléctrica.

El estilo de Berry no tenía parangón: creció en su adolescencia en el ‘blues’, pero se formó en música ‘country’, de blancos, porque era una buena manera de hacer dinero como parte del trío de un pianista llamado Johnnie Johnson en el circuito de su natal St. Louis, Misuri.

 

Eran letras increíbles; su actitud alegre y despreocupada, que influyó a todos los guitarristas, aunque ellos no lo sepan; no muchos quieren tocar como Chuck, porque no es nada fácil.

De su genialidad se desprendieron clásicos inolvidables del cancionero del rock como ‘Roll Over Beethoven’, ‘Maybellene’, ‘Sweet Lit-tle Sixteen’, ‘Johnny B. Goode’. Y con ellas transgredió en los años 50 y 60 una barrera que muy poca gente esperaba que se pudiera quebrantar: en sus conciertos, que empezaban con el público dividido en dos áreas, para blancos y negros, estos terminaban mezclados y danzando sobre la tarima, sin que los policías pudieran hacer absolutamente nada. Era la fiebre del ‘rock and roll’ en su máxima expresión.

Sin embargo, Elvis, su gran rival, captaba toda la atención mediática, las apariciones en televisión, mientras Berry guerreaba desde el flanco de las estaciones de radio, en las que Alan ‘Moondog’ Freed, el DJ que concibió el término ‘rock and roll’ –y que, de paso, también se convirtió en el símbolo de la payola en Estados Unidos– lo puso a rodar entre el público con ‘Maybellene’, una acelerada pieza de música ‘country’ que era, de hecho, una versión de una vieja canción llamada ‘Ida Red’.

La importancia de Berry, desde Estados Unidos, girando a la par con Carl Perkins, los Everly Brothers, Buddy Holly y la onda del ‘rockabilly’, fue notoria en Inglaterra en el surgimiento de los Rolling Stones e influyó a los Beatles profundamente. Pero en casa, su impacto también fue latente en la música popular, en grabaciones como ‘Subterranean Homesick Blues’, de Bob Dylan, un clásico cultural y social de 1965 del que su autor –hoy nobel de literatura– reconocería que estaba inspirado en la métrica de ‘Too Much Monkey Business’, de Berry, de 1956. Y esos nueve años de diferencia son los más intensos de toda la transformación de la historia del rock.

Además, también habría influenciado a los Beach Boys, pero no de forma convenida: Berry acusó al cuarteto de rock surf de haber copiado su canción ‘Sweet Little Sixteen’ para grabar ‘Surfin USA’.

 

FUENTE: EL TIEMPO

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