Sin Maduro, la frontera por la que millones de venezolanos huyeron del chavismo se quedó sin ruido.
Publicado: 07 / 01 /2026CÚCUTA, Colombia.- Desde siempre, Cúcuta, al norte de Colombia, fue el lugar de paso incesante de ciudadanos colombianos y venezolanos que cruzaban de un país a otro. Pero, desde la llegada de Nicolás Maduro al poder bolivariano, esta ciudad de cerca de 800.000 habitantes se ha convertido en el centro de la inmigración y en el epicentro de la diáspora de quienes prefirieron el exilio que el régimen chavista. Pese a los bombardeos en Caracas, este bullicioso enclave está en silencio.
Cúcuta comparte la frontera con San Antonio del Táchira, una pequeña localidad del otro lado del río homónimo. En esta ciudad de calor y humedad, el éxodo venezolano hacia el Sur ha dejado su huella. Los padecimientos del régimen de Maduro impulsaron a muchos a partir.
El Puente Internacional Simón Bolívar simboliza la realidad de ambos países. “Se puede caminar hasta la mitad. Pero no se le ocurra pasar porque ya no hay garantías de nada”, advierte una oficial colombiana. Del lado venezolano, dos integrantes de la Guardia Nacional vigilan firmes. “No hay nueva orden. Los extranjeros no pasan”, comenta uno de ellos.
En el otro lado, un ir y venir de motos y autos muestra la rutina local. “Son locales, que siempre pasan por el comercio”, aclara un lugareño, que comenta el cambio en el ambiente tras la salida de Maduro. Del lado colombiano, cuatro tanquetas y militares vigilan de cerca.
Cúcuta, ciudad clave en el departamento de Norte de Santander, es ahora refugio y puente para muchos venezolanos. Según datos recientes, 28% de la población de la zona ya es venezolana. En todo el departamento, son 328.000 migrantes, representando el 11,7% del total regional, según datos de 2024.
La vida fronteriza es bulliciosa; con reglas propias para locales y normas estrictas para forasteros. Sin embargo, la caída de Maduro reavivó protocolo ante un posible nuevo éxodo. “El problema es si se desata alguna guerrilla”, advierte un oficial colombiano.
Historias y leyendas se cruzan en Cúcuta, donde cada habitante tiene algo que contar. Es la puerta que quedó abierta para quienes decidieron buscar una nueva vida.
