Muslera recibe un guiño del ‘Patrón Foster’ y un curioso pacto por el pase de Cristian Medina a Rampla
Publicado: 24 / 01 /2026Lucero Álvarez, arquero del equipo uruguayo Rampla Juniors, se ha convertido en la voz del desasosiego ante una situación crítica. En una declaración impactante, mencionó: “El patrón Foster nos debe cuatro meses”. Sus palabras no son solo un eco de una realidad alarmante, sino un claro reflejo del caos que atraviesa el fútbol uruguayo bajo la gerencia del magnate estadounidense Foster Gillett.

Cristian Medina se unió a Estudiantes en una de las transferencias más polémicas de la historia del fútbol argentino: dejó Boca tras hacer efectiva su cláusula de rescisión de 15 millones de dólares y se unió al club Platense de la mano del grupo inversor liderado por el mismo Gillett. Un año después, su venta a Botafogo parece inminente y Rampla Juniors, desde el otro lado del charco, espera que esa operación represente oxígeno financiero.
Álvarez no dudó en compartir su frustración: “Ahora estamos esperanzados con que la plata de Medina llegue, porque viene para nosotros”. El hecho de que Rampla cerrara su ciclo en una tercera división, por primera vez, es trágico. Gillett había prometido invertir y modernizar, pero lo que ha habido son promesas vacías y desamparo.
“Pasamos un montón de problemas, mucho tiempo sin cobrar. A veces entrenábamos por nuestra cuenta: llevábamos nuestra propia agua y frutas”, recordó Julio Buffarini, exjugador de Rampla, quien corroboró el estado crítico en el que se encuentran los jugadores. Todo esto subraya un ambiente de incertidumbre y desesperación en el club.
Datos relevantes:
- Rampla Juniors descendió por primera vez a la Tercera Categoría, un giro trágico en su historia.
- Foster Gillett transformó a Rampla en una Sociedad Anónima Deportiva, pero la estabilidad deportiva y económica nunca se materializó.
- Jugadores padecieron atrasos en sus sueldos, llevando a varios a situaciones precarias fuera del campo.
La historia del club bajo la gestión de Gillett es un recordatorio de que el dinero no garantiza el éxito. La supervivencia de Rampla Juniors, una historia de promesas incumplidas, resulta un capitulo oscuro en el fútbol uruguayo, donde la esperanza se ha vuelto la mayor de las decepciones.
