La Cámara Electoral frenó el DNU migratorio de Milei y devolvió a la Justicia el control de las ciudadanías
Publicado: 05 / 07 /2026
La Cámara Nacional Electoral le dio un nuevo revés al Gobierno de Javier Milei al anular el tramo del DNU que trasladaba a Migraciones la facultad de otorgar la ciudadanía argentina. La decisión no sólo frena una reforma sensible, sino que también vuelve a subrayar que el Ejecutivo no puede avanzar por decreto sobre materias ligadas a derechos políticos y competencias del Congreso.
El fallo, dictado al resolver el caso de un ciudadano chino que había pedido la carta de ciudadanía, sostuvo que la modificación excedía las atribuciones del Poder Ejecutivo. Para los jueces, la nacionalidad y la ciudadanía no son un asunto administrativo menor: están conectadas con el voto, la representación política y un régimen legal que no puede alterarse por necesidad y urgencia.
La resolución dejó sin efecto la pretensión oficial de quitarle al Poder Judicial un rol que mantiene desde hace más de un siglo. También volvió a colocar bajo la lupa la estrategia del Gobierno para reformar áreas sensibles por vía reglamentaria, una dinámica que ya había despertado objeciones en otros frentes legislativos y judiciales.
Qué resolvió la Cámara
- Anuló el tramo del DNU 366/2025 que transfería a Migraciones la entrega de ciudadanías.
- Reafirmó que la materia involucra derechos políticos y debe pasar por el Congreso.
- Revocó la decisión previa que había rechazado el reclamo de ciudadanía del caso analizado.
- Abrió la puerta a una eventual apelación del Gobierno ante la Corte Suprema.
El contexto político le agrega peso al fallo. Milei había presentado la reforma migratoria como parte de una agenda de orden y control, pero la Cámara dejó en claro que ese objetivo no habilita atajos institucionales. En paralelo, la discusión sobre el alcance de los decretos presidenciales sigue creciendo y promete más capítulos si la Casa Rosada insiste con la misma hoja de ruta.
Con este fallo, la Justicia volvió a marcarle un límite al Ejecutivo en un tema que mezcla inmigración, ciudadanía y poder electoral. Y aunque la discusión puede seguir en instancias superiores, el mensaje quedó claro: la reconfiguración de reglas básicas del sistema político no puede resolverse por decreto.
