La interna de PRO en CABA enfría un acuerdo con La Libertad Avanza y reabre la pelea por 2027

Publicado: 08 / 07 /2026

La interna de PRO en CABA enfría un acuerdo con La Libertad Avanza y reabre la pelea por 2027
Foto: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires / Wikimedia Commons (CC BY 2.5 AR).

La discusión por la Ciudad de Buenos Aires volvió a complicarse. En la Casa Rosada dicen que un acuerdo con el PRO sigue sobre la mesa, pero admiten que la interna entre Jorge y Mauricio Macri es una variable decisiva y que, sin orden interno, cualquier entendimiento nace debilitado.

El oficialismo quiere un pacto que le permita disputar la Ciudad sin pagar un costo político excesivo. El problema es que el macrismo porteño todavía no resuelve del todo quién conduce la estrategia, qué lugar ocupa la reelección de Jorge Macri y cómo convive ese plan con la mirada más nacional de Mauricio, que no quiere ceder la llave del distrito más simbólico del PRO.

En este escenario, la negociación con La Libertad Avanza mezcla táctica electoral, identidad partidaria y disputa por el electorado de centroderecha. Los libertarios quieren avanzar si el PRO les garantiza previsibilidad; el PRO, en cambio, teme quedar absorbido por una alianza donde la marca amarilla pierda fuerza en su propio bastión.

Lo que deja la pelea interna

  • El Gobierno condiciona un acuerdo a una definición clara dentro del PRO.
  • Jorge Macri insiste en su plan de reelección en CABA.
  • Mauricio Macri mantiene poder de veto sobre el armado porteño.
  • La negociación con los libertarios queda atada a la definición de ese conflicto.

La disputa no es sólo de nombres. También define quién queda como dueño de la conversación política en la Ciudad y qué relato va a ordenar a la oposición de derecha en 2027. Si el PRO llega dividido, la Casa Rosada tendrá más margen para imponer condiciones. Si el partido se ordena, la negociación puede transformarse en un reparto más simétrico.

Por ahora, lo que domina es la cautela. No hay ruptura formal, pero tampoco hay un cierre cerca. Y en la política porteña, esa distancia suele ser la antesala de una pelea más larga, donde cada gesto en público pesa tanto como la definición final de las listas.

Fuentes consultadas