Gobernadores frenan las colectoras y la reforma electoral pierde fuerza en el Senado
Publicado: 12 / 07 /2026
La negociación por la reforma electoral entró en una zona de fricción y, por ahora, los gobernadores no le dan al Gobierno el respaldo que necesita para avanzar con la eliminación de las PASO.
La alternativa de las listas colectoras, que en la Casa Rosada empezaron a mencionar como moneda de cambio para sumar votos en el Congreso, perdió velocidad en las últimas horas. El problema no es sólo técnico. También es político: varios mandatarios provinciales y aliados parlamentarios entienden que el esquema les quita autonomía, les ordena la oferta electoral desde arriba y les complica la construcción territorial de cara a 2027.
En el Senado, donde se concentra la primera parada de la reforma, el oficialismo necesita un nivel de apoyo que hoy no parece asegurado. Los gobernadores aliados aparecen como la pieza clave de una negociación que combina votos, supervivencia provincial y el intento de la Casa Rosada de dejarle al presidente Javier Milei un tablero más prolijo para la próxima elección presidencial.
Un acuerdo que todavía no aparece
Los mandatarios que responden a Catamarca, Salta, Tucumán, Chubut, Misiones y otras provincias miran con cautela la jugada libertaria. Algunos ya hicieron saber que no quieren listas colectoras; otros piden ver el texto antes de comprometer un voto. La señal común es que el Gobierno todavía no cerró el paquete político necesario para convertir el cambio electoral en ley.
La discusión no es menor porque la eventual suspensión o eliminación de las primarias no sólo reordena el calendario. También modifica el modo en que cada fuerza resuelve sus candidaturas, cómo se encolumnan los aliados y qué margen conservan los gobernadores para sostener estructuras propias sin quedar absorbidos por La Libertad Avanza.
El oficialismo quiere mostrar que la reforma electoral puede convivir con la necesidad de sostener gobernabilidad. Pero la realidad parlamentaria es más áspera: si no logra un equilibrio entre la demanda de disciplina que impulsa Karina Milei y la necesidad de sumar socios, la iniciativa puede quedar atascada en el Senado durante semanas.
La pelea de fondo
Detrás del debate sobre PASO y colectoras hay una discusión más grande sobre quién controla la arquitectura electoral de 2027. El Gobierno busca maximizar el arrastre presidencial y evitar internas desordenadas. Los gobernadores, en cambio, quieren preservar capacidad de negociación y no quedar subordinados a un diseño que los deje sin herramientas en sus provincias.
Por eso la pulseada se mueve entre la técnica y la política, pero el desenlace dependerá de lo segundo. Si la Casa Rosada no consigue un acuerdo más amplio, el expediente puede terminar reduciéndose a una foto de buena voluntad y a un calendario de discusión que se estire hasta después del receso invernal.
