Caputo reabre la Inocencia Fiscal y busca corregir la ley para sacar dólares del colchón
Publicado: 23 / 07 /2026
Luis Caputo volvió a mover una pieza central de la agenda económica y política: el Gobierno presentará una nueva versión de la Ley de Inocencia Fiscal para corregir los problemas de diseño que frenaron la adhesión al régimen original y tentar a más contribuyentes a llevar dólares al sistema formal.
La presentación, según Buenos Aires Herald, Infobae y Canal26, apunta a ajustar la herramienta que Milei y su equipo ven como clave para remonetizar la economía. El discurso oficial es conocido: menos trabas, menos sospecha y más incentivos para que los ahorros que quedaron afuera entren al circuito bancario.
Qué cambia el proyecto
- Se eliminan topes de ingresos y patrimonio para acceder al régimen simplificado.
- Se redefine el umbral de “discrepancia significativa” que encendía alertas fiscales.
- Se abre una ventana para rectificar declaraciones antes de perder beneficios.
- Se acotan las presunciones que puede usar ARCA en controles sobre contribuyentes.
- Se incorporan reglas específicas para la bancarización de efectivo en dólares.
El Gobierno quiere mostrar que no está dando marcha atrás con la idea original, sino corrigiendo una ingeniería que dejó pocos adhesiones y muchas dudas entre contadores, asesores tributarios y parte del sistema financiero. La idea es sencilla y ambiciosa al mismo tiempo: hacer más fácil el paso desde el efectivo guardado hacia los depósitos bancarios.
La apuesta también tiene una lectura política evidente. Cada dólar que logre formalizarse le da al oficialismo un argumento extra para defender su programa económico y para insistir en que la desconfianza histórica no es un dato inamovible. Pero el proyecto depende de que el Congreso convalide el nuevo texto y de que el mercado le crea al relanzamiento.
Por qué importa ahora
Caputo no está discutiendo sólo una reforma tributaria. Está intentando reordenar la narrativa económica del Gobierno en un momento en el que la administración necesita mostrar resultados, reforzar reservas indirectas y sostener la desinflación sin abrir otra pelea inútil con los sectores formales que ya pagan impuestos.
Si la nueva versión convence, la Casa Rosada podrá venderla como una corrección pragmática. Si vuelve a quedar corta, la ley se convertirá en otro ejemplo de una promesa oficial que chocó con la desconfianza del propio sistema que pretendía convencer.
