El Senado ratificó a Víctor Pesino y volvió a mover la discusión por los pliegos judiciales

Publicado: 27 / 07 /2026

El Senado volvió a ocupar el centro de la escena política con la ratificación de Víctor Pesino y la aprobación de una nueva tanda de pliegos judiciales. La sesión dejó al oficialismo con un avance concreto en la cobertura de vacantes, pero también con una discusión que promete seguir creciendo en las próximas semanas.

Pesino, camarista laboral, fue el nombre más discutido de la jornada porque su continuidad quedó ligada a una votación muy ajustada: 35 votos a favor y 32 en contra. El Gobierno defendió su permanencia y la oposición volvió a marcar que el debate por la Justicia está cada vez más atravesado por la política, algo que se ve también en la pulseada por los tribunales federales y las causas sensibles para la Casa Rosada.

La sesión que dejó el Senado

  • 29 pliegos judiciales avanzaron en la Cámara alta.
  • 27 ascensos diplomáticos también quedaron aprobados.
  • Otros 29 nombres fueron girados a la Comisión de Acuerdos.
  • Entre los expedientes más comentados aparecen Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola.

El paquete aprobado muestra que el Senado sigue siendo una pieza clave para ordenar la agenda institucional del Gobierno. El oficialismo necesita sumar jueces, fiscales y camaristas en tribunales que llevan causas federales de alto impacto, mientras la oposición busca evitar que esos nombramientos se lean como un blindaje político a medida del poder de turno.

En paralelo, la discusión sobre los ascensos diplomáticos funcionó como una señal adicional de que la negociación legislativa sigue viva, aunque tensionada. No fue una sesión aislada ni puramente técnica: fue una foto del poder real en el Congreso, donde cada pliego se convierte en una negociación con impacto institucional y político.

Por qué importa

La continuidad de Pesino, los nuevos pliegos y los nombres que ya quedaron en carpeta reabren una pregunta de fondo: hasta qué punto el oficialismo puede acelerar la reconfiguración de la Justicia sin sumar nuevas fricciones con la oposición y con sectores que ven en este proceso una disputa por causas sensibles, no solo por cargos.

El Senado todavía tiene margen para seguir moviendo piezas, y eso vuelve a poner a la política judicial en el centro de la escena. En un clima donde cada votación se lee en clave de poder, el recambio de magistrados dejó de ser un trámite y volvió a convertirse en una batalla de fondo.

Fuentes consultadas