Milei volvió a habilitar el acceso de la prensa a la Casa Rosada tras una semana de bloqueo

Publicado: 03 / 08 /2026

Milei volvió a habilitar el acceso de la prensa a la Casa Rosada tras una semana de bloqueo
Foto: AP / Rodrigo Abd.

El Gobierno de Javier Milei dio marcha atrás con el cerrojo que había dejado afuera a los periodistas acreditados de la Casa Rosada y restableció el acceso después de una semana de fuerte presión política y mediática. La reversión no borró el episodio: dejó instalada la discusión sobre el trato oficial a la prensa y el costo institucional de una medida que se leyó como un castigo político.

La decisión había empezado con el retiro del ingreso por huella digital y la prohibición de entrada para periodistas acreditados, una restricción que provocó la reacción de sindicatos, medios, legisladores y organizaciones de libertad de expresión. El Gobierno intentó justificarla como una respuesta de seguridad tras la difusión de imágenes captadas con anteojos inteligentes, pero el argumento no alcanzó para apagar el ruido.

El retroceso se leyó como una corrección obligada más que como una rectificación política. Milei quedó expuesto en un frente que no suele darle rédito inmediato: la pelea con la prensa. La Casa Rosada intentó enmarcar el episodio como una cuestión operativa, pero el mensaje que quedó fue otro. Cuando el poder decide cerrar el acceso, también cierra la conversación y multiplica la sospecha.

Qué dejó el episodio

  • La restricción duró más de una semana y afectó a los acreditados habituales.
  • La reacción de la prensa y de organismos de monitoreo elevó el costo político.
  • El Gobierno terminó reabriendo el acceso sin que la controversia quedara resuelta.
  • El caso volvió a poner a la Casa Rosada bajo la lupa por su vínculo con los medios.

En términos políticos, la disputa encaja con una línea de confrontación que ya se volvió habitual en el oficialismo: Milei elige el choque, la discusión escala y, cuando el costo se vuelve demasiado alto, el Gobierno corrige sin admitir demasiado el golpe. En este caso, la foto de los periodistas otra vez en Balcarce 50 fue una forma de desescalar, no de cerrar la herida.

Fuentes consultadas