El Gobierno cerró un acuerdo con universidades, pero el reclamo sigue abierto
Publicado: 12 / 06 /2026El Gobierno nacional y representantes del sistema universitario alcanzaron un acuerdo salarial y presupuestario que busca descomprimir uno de los conflictos políticos más persistentes de la gestión de Javier Milei. La firma incluye una recomposición para docentes y no docentes, refuerzos para hospitales universitarios y una actualización de gastos de funcionamiento, pero no elimina por completo la tensión con rectores y gremios.
El entendimiento llega después de más de dos años de marchas federales, paros, clases públicas, votaciones legislativas y presentaciones judiciales. Para la Casa Rosada, el acuerdo ofrece una señal de negociación en un frente sensible. Para las universidades, representa un alivio parcial, aunque no reemplaza el reclamo por una actualización integral del financiamiento.
Los puntos centrales del acuerdo
De acuerdo con iProfesional, la propuesta contempla un aumento salarial del 24,33%: 21,33% desde junio y un 3% adicional en octubre. También se incorporan paritarias trimestrales para lo que resta del año, un punto relevante para un sector que venía denunciando pérdida de poder adquisitivo.
El paquete incluye además una actualización del 20% para gastos de funcionamiento, $50.000 millones adicionales para hospitales universitarios y un aumento del 50% para las becas Manuel Belgrano. En cambio, no se informó una mejora equivalente para las becas Progresar, uno de los puntos que sigue generando reclamos.
El País consignó que el acuerdo fue interpretado como una concesión del Gobierno después de un largo ciclo de presión social y política. El conflicto universitario había ocupado un lugar central en la calle y en el Congreso, con una discusión de fondo sobre el alcance del ajuste fiscal y el rol de la educación pública.
Por qué no se cierra la discusión
La negociación baja la tensión inmediata, pero no cancela el debate por la Ley de Financiamiento Universitario. El Consejo Interuniversitario Nacional venía reclamando una actualización más amplia, atada a la inflación acumulada y a las necesidades reales de funcionamiento de las casas de estudio.
El Gobierno, por su parte, busca evitar un impacto fiscal mayor y sostener la regla de equilibrio presupuestario. Esa diferencia explica por qué, aun con el acta firmada, el frente universitario mantiene abierta la discusión política y judicial.
La decisión también tiene lectura electoral. La educación pública fue uno de los temas que más logró reunir a sectores opositores, rectores, gremios y estudiantes. Al ofrecer una mejora, el oficialismo intenta quitar presión a una agenda que le resultó costosa, sin abandonar su discurso de control del gasto.
Fuentes consultadas
- iProfesional: detalle de porcentajes salariales, partidas para hospitales, funcionamiento y becas.
- El País: contexto político del acuerdo y lectura del conflicto universitario durante la gestión Milei.
- Consejo Interuniversitario Nacional: antecedentes del reclamo por financiamiento universitario.
