Mendoza abrió el juicio político contra Hebe Casado por sus dichos sobre Francia

Publicado: 22 / 07 /2026

Mendoza abrió el juicio político contra Hebe Casado por sus dichos sobre Francia
Foto: Infobae.

La Legislatura mendocina abrió un nuevo frente institucional contra Hebe Casado: un grupo de dirigentes pidió su juicio político por los dichos que lanzó contra la selección de Francia durante el Mundial 2026. El caso volvió a instalar el cruce entre discurso político, discriminación y responsabilidad pública.

La vicegobernadora ya venía acumulando reproches por sus mensajes en redes sociales, pero esta vez la discusión escaló de forma formal. El planteo, además, obligó a reaccionar al gobernador Alfredo Cornejo y reactivó el malestar diplomático con la Embajada de Francia, que ya había cuestionado sus palabras y la había señalado como persona no grata.

Qué se presentó

  • Un pedido de juicio político impulsado por referentes radicales y un exsenador.
  • La acusación por conducta impropia y mal desempeño de sus funciones.
  • La intervención de la Cámara de Diputados mendocina como primer paso del trámite.
  • La posibilidad de que el Senado provincial termine juzgando el caso.

Casado había quedado bajo fuego por llamar a la selección francesa “equipo africano de flojos modales”, una expresión que fue leída como racista dentro y fuera de la provincia. La reacción pública incluyó una carta del propio Cornejo al embajador francés y un rechazo explícito del gobierno provincial a la forma en que la vicegobernadora eligió expresarse.

El pedido de destitución no garantiza un final rápido ni sencillo. En Mendoza, el juicio político requiere mayorías especiales y una secuencia institucional precisa, por lo que el expediente puede demorar y terminar más como una advertencia política que como una remoción inmediata. Aun así, el hecho de que haya ingresado formalmente ya cambia la escala del conflicto.

Por qué el caso sigue creciendo

La controversia combina varias capas: la pelea local por el poder, la sensibilidad por los discursos racistas y el efecto diplomático que tienen este tipo de declaraciones en un país donde el fútbol sigue siendo un tema altamente político. El oficialismo mendocino intenta despegarse del episodio, pero la discusión ya quedó instalada en la agenda nacional.

En términos políticos, el caso también muestra que los excesos verbales no desaparecieron con el cierre del Mundial. Al contrario, siguen produciendo costo institucional y dejando a la vista cuánto puede complicarse una dirigencia cuando convierte el comentario futbolero en una declaración de gobierno.

Fuentes consultadas