PASO en suspenso: la UCR sube el precio y el Gobierno ya no ve tan fácil la reforma electoral
Publicado: 16 / 08 /2026La discusión por la suspensión de las PASO entró en una zona más incómoda para la Casa Rosada. El Gobierno todavía cree que puede ordenar los votos en septiembre, pero la UCR ya no aparece tan dispuesta a acompañar gratis y varios aliados empezaron a pedir más señales antes de comprometerse.
En el oficialismo daban por bastante encaminada la reforma electoral hasta que la última secuencia de tropiezos en el Congreso cambió el clima. La media sanción de la ley de propiedad privada, con dos capítulos recortados a último momento, dejó una lección que ahora pesa en la negociación: no alcanza con anunciar una mayoría, también hay que sostenerla cuando llega la hora de votar.
El nuevo problema es doble. Por un lado, la UCR vuelve a mirar 2027 con más autonomía y quiere evitar que la suspensión de las primarias la deje sin una herramienta para ordenar liderazgos. Por el otro, algunos gobernadores empezaron a usar ese debate como parte de una negociación más amplia, donde entran fondos, obras y el reparto de poder en el Congreso.
La cuenta que hizo ruido en la UCR
En las últimas horas, dirigentes radicales dejaron trascender que el respaldo no está cerrado y que el clima cambió después del revés oficialista en la ley de tierras. La lógica interna es simple: si el Gobierno necesita esos votos, entonces la discusión ya no es técnica sino política, y la UCR quiere capitalizar ese margen para no quedar atada a una reforma que puede favorecer la reelección de Javier Milei sin ofrecer algo a cambio.
Ese endurecimiento también se explica por la falta de una figura presidencial claramente ordenadora dentro del radicalismo. Mientras algunos gobernadores prefieren conservar el vínculo con la Casa Rosada, otros sectores del partido ya piensan en disputar la elección de 2027 con candidatura propia o, como mínimo, con una estrategia menos subordinada a La Libertad Avanza.
Qué necesita el Gobierno
La Casa Rosada intenta llegar a septiembre con una foto distinta: acuerdos cerrados con el PRO, una relación más estable con algunos mandatarios provinciales y un poroteo que no dependa de la improvisación del último minuto. El problema es que el oficialismo empezó a administrar el desgaste político con más cautela y ya no quiere quemar capital en proyectos que puedan complicarle la discusión electoral.
Por eso la suspensión de las PASO dejó de verse como una formalidad. Ahora aparece como una pulseada que puede arrastrar el resto de la agenda legislativa de fin de año y, al mismo tiempo, definir cuánto margen tendrá Milei para ordenar la coalición que necesita de cara a 2027.
Fuentes consultadas
- Infobae: cobertura del 16 de agosto sobre las dudas de la UCR y la negociación por las PASO.
- TN: seguimiento del 15 de agosto sobre el poroteo en el Senado y los acuerdos con PRO y UCR.
- El Cronista: agenda política y electoral del segundo semestre, con foco en PASO y Presupuesto 2027.
