¿Qué escuchó Milei en el Muro y quién oculta propiedades en Miami?
Publicado: 26 / 04 /2026En medio de un panorama político convulsionado, el economista Toto Caputo lanza una dura crítica: las turbulencias políticas afectan, y mucho, a una economía que ya sufre por el aumento de la inflación y la caída de la actividad. Sorprendió el argumento del ministro que responsabilizó a los feriados de febrero y un paro. Ya parece una excusa al nivel de Adorni.
Y mientras tanto, silencio total sobre Carlos Frugoni, íntimo de Nicky Caputo y con un pasado en la Ciudad. A cargo de la privatización de rutas, ahora emerge con siete propiedades en Miami no declaradas. ¿Qué hizo Frugoni? Admitió un “error”. Si no estuviera en el cargo, ¿lo hubiera rectificado?
Otro escándalo de la semana vino del obispo García Cuerva. Se quejó de la incapacidad de la política para unirse, justo cuando se recordó al Papa Bergoglio en la basílica de Luján. La grieta fue protagonista, con un kirchnerismo y ministros de Milei que casi ni se saludaron. Ni hablar de Villarruel, que se borró.
Bergoglio tuvo una vida multifacética: hincha de San Lorenzo, padre jesuita y un arzobispo controversial según los Kirchner. Un líder que, siendo Papa, nunca volvió a Argentina, quizás para evitar la grieta que paradójicamente contribuyó a mantener.
Francisco, el Papa de Todos, mostró siempre sensibilidad por los excluidos. En el tenso clima actual, los kirchneristas lo ven como un refugio frente a Milei, quien justificó su pasado ataque a Francisco como “cosas de chicos”. ¿Qué habrá querido decir Bergoglio con su respuesta?
El martes de la misa en Luján, Milei explotó al enterarse de una grabación en la Rosada. Con este acto, al estilo de Trump, bloqueó el ingreso de la prensa y lanzó acusaciones de espionaje. La interna política se calienta cada día más.
Milei, en su visita a Israel, llevó consigo una comitiva interesante. ¿Habrán discutido sus vínculos con el escándalo de corrupción de la AFA? La situación es cada vez más turbia.
En paralelo, la AFA busca desesperadamente solucionar sus problemas judiciales, apelando a jueces cercanos para frenar investigaciones de corrupción. En este escenario, la tensión política y la manipulación judicial son moneda corriente.
Finalmente, la Feria del Libro se convirtió en un escenario de divisiones. Los escraches y los insultos nos recuerdan nuestra realidad. Sin embargo, figuras como Brandoni nos muestran el camino hacia lo que podemos aspirar a ser, con integridad y principios inquebrantables.
