Santilli acelera la reforma electoral y el Gobierno apunta a la media sanción en agosto

Publicado: 02 / 07 /2026

Santilli acelera la reforma electoral y el Gobierno apunta a la media sanción en agosto
Foto: Congreso de la Nación Argentina / archivo de fmlaboca.ar.

Diego Santilli se metió de lleno en la negociación por la reforma electoral y el Gobierno intenta convertir agosto en el mes de la primera señal legislativa fuerte después del recambio en la Jefatura de Gabinete. La apuesta oficial es llegar al Senado con un texto cerrado en lo esencial, aunque todavía persiste el punto más sensible: la suerte de las PASO.

La discusión no gira solo alrededor de una simplificación técnica del calendario electoral. En la Casa Rosada la reforma se lee como una pieza política de mayor alcance: ordenar la competencia interna, mejorar el control sobre el armado de listas y achicar el margen de una oposición que puede usar las primarias como herramienta de reagrupamiento. Por eso Santilli quedó al frente de una negociación que combina gobernadores, bloques dialoguistas y un puñado de aliados que piden concesiones puntuales antes de comprometer su voto.

La pulseada que domina el Senado

Según las coberturas de TN, La Nación e Infobae, el oficialismo trabaja con dos escenarios: eliminar las PASO de manera definitiva o, si no aparecen los números, avanzar con una suspensión temporal. En ambos casos, la Casa Rosada quiere evitar que el Congreso despiece el proyecto y vote solo los capítulos menos conflictivos.

En los despachos legislativos también apareció una variante que ordena el debate con una lógica más pragmática: listas compartidas dentro de una misma boleta presidencial. La idea busca darles una salida a los aliados del Gobierno sin resignar el control político del espacio principal. Para Milei, la reforma no es un debate institucional abstracto, sino el primer movimiento que puede empezar a acomodar la arquitectura electoral de 2027.

Lo que mira el oficialismo

  • La definición de las PASO sigue siendo el punto de mayor resistencia entre gobernadores y bloques aliados.
  • El Gobierno pretende evitar una negociación por partes para no perder el control del paquete completo.
  • Santilli quedó como operador político clave para destrabar votos y ordenar apoyos provinciales.
  • La meta de agosto funciona como señal de velocidad después de semanas de ruido interno y desgaste público.

Si el Senado avanza, el Gobierno obtendría algo más que una media sanción: conseguiría instalar que el reordenamiento político sigue en marcha y que la crisis no lo obligó a frenar la agenda de reformas. Si el acuerdo se traba, en cambio, quedará expuesto que la nueva etapa todavía depende de una negociación mucho más frágil de lo que la Casa Rosada quiere admitir.

Fuentes consultadas