Santilli llegó a la Jefatura de Gabinete y Milei reordena la Casa Rosada para recuperar iniciativa
Publicado: 01 / 07 /2026
Diego Santilli juró como jefe de Gabinete y se convirtió en el recambio más importante de la última etapa de Javier Milei. La decisión no solo movió una silla dentro del organigrama: también buscó darle al Gobierno un perfil con más oficio político para encarar la negociación con gobernadores, aliados parlamentarios y sectores que miran con desconfianza cada paso de la Casa Rosada.
El acto se hizo el 30 de junio en el Salón Blanco y formalizó la salida de Manuel Adorni de una posición que había quedado desgastada por el avance de la interna y por el costo del escándalo que golpeó al oficialismo. Santilli llega con otro recorrido: menos asociado a la comunicación del día a día y más vinculado a la negociación, el armado territorial y la conversación con el sistema político tradicional.
En la lectura de fondo, Milei intenta transmitir dos cosas a la vez. Por un lado, que sigue controlando el tablero. Por el otro, que está dispuesto a ajustar piezas para evitar que el desgaste se convierta en parálisis. La Jefatura de Gabinete no resuelve sola esa tensión, pero sí ordena el mensaje: la etapa que viene pide más política y menos improvisación.
Qué busca el Gobierno con este cambio
- Reforzar el vínculo con gobernadores y bloques provinciales.
- Bajar la fricción interna después de semanas de ruido político.
- Recuperar capacidad de negociación en el Congreso.
- Mostrar que el oficialismo todavía puede corregir sin abandonar su programa.
La apuesta es clara: Milei conserva el control del discurso y Santilli aporta músculo político para una etapa donde cada votación, cada decreto y cada gesto de la Casa Rosada se leerá en clave de poder. Si el recambio funciona, el Gobierno gana aire. Si no, quedará como otro intento de acomodar la foto sin resolver el fondo.
