Santilli acelera Zonas Frías y vuelve a apretar al Senado con el mapa de gobernadores
Publicado: 14 / 07 /2026
La negociación por Zonas Frías volvió al centro de la discusión política. El Gobierno quiere cerrar esa cuenta antes de presentar el Presupuesto 2027 y, para lograrlo, depende otra vez de los gobernadores, del Senado y de la capacidad de Diego Santilli para sostener un diálogo que combina alivio fiscal con costo territorial.
El proyecto apunta a recortar el esquema de subsidios en áreas incorporadas en 2021 y volver al diseño original del régimen, concentrado en la Patagonia, Malargüe y la Puna. Para la Casa Rosada, el objetivo es doble: ordenar el gasto y mostrar que el nuevo mapa político que armó Milei después del recambio en Interior todavía puede traducirse en votos concretos.
Qué persigue el Gobierno
- Achicar el gasto en subsidios energéticos y reforzar el frente fiscal.
- Conseguir una señal de disciplina legislativa antes del Presupuesto 2027.
- Usar la negociación con las provincias como parte del paquete de reformas.
- Evitar que el debate por Zonas Frías se mezcle con una derrota política en el Senado.
La discusión no es menor para los gobernadores porque el esquema impacta en provincias del centro y del interior que incorporaron localidades con descuentos en la tarifa de gas. Allí el oficialismo choca con una lógica conocida: cada peso que ahorra Nación se convierte en una resistencia adicional en los distritos que sienten el recorte.
Por eso Santilli intenta estirar la negociación y convertirla en un puente hacia otras reformas. El Gobierno no quiere que Zonas Frías quede aislada, sino que funcione como pieza de un paquete más amplio donde también entran Inocencia Fiscal, la reforma del Banco Central y la discusión electoral.
El punto de tensión
El riesgo es que el Senado trate el proyecto en un clima de pulseada territorial. Los gobernadores acompañan la idea de discutir el gasto, pero no están dispuestos a pagar el costo político de un ajuste que pueda sentirse en las boletas de gas de sus provincias. Ahí aparece la clave: si no hay compensaciones ni acuerdo, el texto puede quedar trabado o sufrir cambios que desarmen el objetivo fiscal original.
La foto que el Gobierno intenta construir es otra: un Interior con interlocución, un Senado menos hostil y una agenda que llegue al Presupuesto 2027 con más previsibilidad. Si esa síntesis se rompe, Zonas Frías puede terminar otra vez como emblema del límite legislativo de Milei.
