‘Una novela que habla del deseo de la tecnología por sentir amor, por sentir contacto’

Publicado: 07 / 05 /2022


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Foto: archivo.

El escritor español Jorge Carrión presentó en la Feria del Libro su última obra, «Membrana», una atípica narración que transcurre en un museo del siglo XXI, un espacio distópico cuyo guion curatorial es narrado en el año 2100 por una inteligencia artificial: «Si bien muchas lecturas han insistido en lo frío de la novela, habla también del deseo de lo tecnológico de sentir amor, de sentir contacto», señaló el autor.

«Escribiste una novela sobre algoritmos que garchan», bromeó Cristian Alarcón durante la presentación en la sala Ernesto Sábato, momento en que el auditorio estalló en carcajadas, una sala repleta de público. La charla arrancó con estricta puntualidad, casi a la misma hora que, puertas afuera del pabellón azul de La Rural, una muchedumbre se detenía a escuchar desde el stand de AM750 el discurso en vivo de Cristina Kirchner. Aplausos dentro y fuera de la sala.

«Quise imaginar formas de diálogo entre la Inteligencia Artificial y los humanos. La novela habla de eso, pero no desde el punto de vista de los humanos, sino desde el de las inteligencias, ellas, o elles, ya que son post género. Incluso pensé en escribir toda la novela en inclusivo pero habría sido arriesgado por mi parte. Eso sería pensar que en el año 2.100 ésta va a seguir siendo la forma de nombrarnos», detalló el escritor español sobre el relato que a través de numerosas obras de arte da cuenta de la relación ancestral de la humanidad con la tecnología.

Publicada por Galaxia Gutenberg y ganadora del Premio Internacional Ciudad de Barbastro, la publicación -cuya portada está ilustrada con una obra del argentino Tomás Saraceno, realizada con telas de arañas- narra el itinerario por el museo mientras entreteje elementos como redes neuronales que finalmente dominan a la especie humana, inteligencias que quieren saber qué significa la sexualidad humana, algoritmos con características humanas. Tanto que comienzan a adquirir derechos. «Ellas, en efecto, no pueden parar de tejer, de tramar, de conspirar», afirmó el autor español, sobre la obra donde ocurre la legalización del matrimonio entre el ser humano y la máquina.

«Es una novela llena de amor», retrucó el autor de «Cuando me muera quiero que me toquen cumbia» a lo que Carrión señaló que «es una novela narrada por Inteligencia Artificial, y por tanto, las protagonistas son los algoritmos. No hay robots, no hay cuerpos, son matemática que está fluyendo en una suerte de ciberespacio. Y los humanos son los antagonistas».

Jorge «Jordi» Carrión apuntó que hay dos humanos en la novela: Ben Grossman, un conductor de drones que se da cuenta que el drone actúa por su cuenta (y comete un atentado) y Karla Spinoza, una suerte de Steve Jobs, que crea algoritmos y se encarga de provocar las hibridaciones.

«Quise imaginar formas de diálogo entre la Inteligencia Artificial y los humanos. La novela habla de eso, pero no desde el punto de vista de los humanos, sino desde el de las inteligencias, ellas, o elles, ya que son post género. Incluso pensé en escribir toda la novela en inclusivo pero habría sido arriesgado por mi parte»

«Me parecía interesante no hablar del hombre que se vuelve máquina sino la máquina que encarna la biología. Que internet corra por tus venas», disparó el español, autor también de las ficciones «Los muertos», «Los huérfanos» y ensayos como «Lo viral» y «Barcelona».

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La novela es un itinerario por las salas del museo que en el año 2100 narran la historia, mientras incluyen a Alan Turing, videos de gatitos, Netflix o el primer mapa genético de un cromosoma, al tiempo que imagina acontecimientos como la primera ruta cultural guiada por androides o el planeta Marte devenido en una colonia de la humanidad.

¿Y qué es la ‘recontra realidad’ que aparece en la novela?, lo consultó Alarcón, a lo que Carrión respondió: «Que nadie se ofenda, pero es la madre que te recontra mil parió. Es que hay mucho argentinismo en la novela -se explicó el autor que residió durante un tiempo en Buenos Aires y Rosario-. Se repite mucho la expresión ‘por las dudas y por las deudas’, que es bien argentina; es un juego con una idea de panlengua, de castellano español expandido del futuro. Y juega también con la idea de lenguaje religioso, que se repite como un mantra», desgranó, en guiño a la teoría del filósofo Boris Groys quien sostiene que la tecnología se vuelve cada vez más religiosa porque ambiciona la eternidad.

Y Carrión ejemplificó: «el personaje de Karla Spinoza inventa una aplicación para escribir con texto y la app lo transforma en código de internet. Esa es la realidad paralela, o la recontra realidad».

«Me parecía interesante no hablar del hombre que se vuelve máquina sino la máquina que encarna la biología. Que internet corra por tus venas»

Por otro lado, el español señaló lo notable de que los seres humanos tengamos cada vez más mecanismos de intermediación con el mundo: «En la novela, por ejemplo, los híbridos empiezan a ser explotados y Airbnb crea un servicio en el cual tú, desde tu casa, a través de la hibridación, puedes sentir como alguien viaja por ti; si alguien camina por Venecia tú sientes qué significa caminar por Venecia».

Alarcón -reciente ganador del Premio Alfaguara de Novela- dijo que «Membrana» es «una novela que engaña, como debe hacer la buena literatura» y ejemplo lúdico de «cómo poner en escena algo distinto, quebrando las estructuras clásicas de la novela del siglo XX para adentrarnos en el siglo XXI. Es laberíntico, por momentos confuso, casi barroco, con una gran cantidad de artilugios. Y es una apuesta fulminante a la libertad creativa. La posible extinción de la especie humana y la narradora, o le narradore, es esta inteligencia artificial con sensibilidad. Lo híbrido es el gran tema de la novela, por el deseo de lo tecnológico de sentir amor», refirió.





Fuente: TELAM